
De un rotundo absoluto, así has sido desde siempre, cariño. Una radical crónica y sin remedio que no puede dejar de adorar la exageración, la hipérbole y los superlativos, esa soy yo en estas líneas. Tu regreso es 'EL REGRESO', y por si no te has dado cuenta, yo te quiero superlativamente. No necesito otra cosa nada más que a ti, porque los superlativos son (sois) así: Lo llenan (llenáis) todo, absolutamente todo. Hacen que te olvides de mirar algo más allá de ellos porque tapan totalmente tu campo de visión. Y los ojos son 'LOS OJOS' y la boca es 'LA BOCA' y TUS BESOS... (no conozco el mínimo común denominador para tus besos). Como buen ABSOLUTO que tú eres, desbordas mis espectativas para un encuentro casual (de casual nada, pero queda más bonito no confesarle a la audiencia que se que vendrás para el finde que viene). Bajo las escaleras tan rápido como puedo y casi me tropiezo. Que me pone saberte en la esquina, esperándome con tu mejor sonrisa para mí. Dispuestos a irnos al fin del mundo y volver nosesabecuándo.
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